Una intolerancia —a la lactosa, al gluten sin celiaquía, a la fructosa— causa molestias digestivas sin dañar el intestino como lo hace una enfermedad autoinmune. Rara vez hace falta eliminar el alimento del todo: casi siempre hay un umbral tolerable.
Mucha gente llega habiendo eliminado media lista de alimentos por su cuenta, con la dieta cada vez más corta y los síntomas iguales. El trabajo suele ser al revés: identificar el culpable real y devolver a la mesa todo lo demás.
Cómo se trabaja en consulta
Se hace una reintroducción ordenada para encontrar el umbral que toleras, en vez de vivir en la restricción. Se cubren los nutrientes del alimento retirado y se descartan otras causas junto a tu médico.
¿Cuándo consultar?
- Distensión, gases o dolor después de comer
- Has ido eliminando alimentos y la lista sigue creciendo
- Sospechas de la lactosa o del gluten pero sin diagnóstico
- Te diagnosticaron colon irritable
Recetas que encajan
Preguntas frecuentes
¿Intolerancia y alergia son lo mismo?+
No. La alergia involucra al sistema inmune y puede ser grave incluso en cantidades mínimas; la intolerancia es digestiva y suele depender de la cantidad.


