El hígado graso no alcohólico es reversible: perder entre un 7 y un 10 % del peso reduce de forma significativa la grasa hepática. Lo que más pesa no es la grasa de la dieta sino el azúcar, sobre todo la fructosa de bebidas.
Suele aparecer de casualidad en un ultrasonido, sin ningún síntoma. Por eso muchos lo minimizan, cuando en realidad es el momento en que más fácil es revertirlo.
Cómo se trabaja en consulta
Se recortan bebidas azucaradas y ultraprocesados, que son la mayor fuente de fructosa. Se ajusta la energía total para una pérdida de peso gradual —la rápida empeora el hígado— y se suman grasas buenas y fibra. Se acompaña con actividad física, que mejora el hígado incluso sin bajar de peso.
¿Cuándo consultar?
- Te detectaron hígado graso en un ultrasonido
- Transaminasas elevadas en tus exámenes
- Tienes diabetes, sobrepeso o triglicéridos altos
- Consumes bebidas azucaradas a diario
Recetas que encajan
Pancakes saludables de avena y espinaca230 kcal
Limonada con pepino y jengibre65 kcal
Snack de zanahoria con dip55 kcalPreguntas frecuentes
¿Se puede revertir el hígado graso?+
En sus etapas iniciales, sí, y con bastante frecuencia. Cuando ya hay fibrosis avanzada el objetivo cambia a frenar la progresión.